¿Te suena la expresión pick me girl? Quizá la has leído en redes o la has escuchado en alguna conversación sobre cómo ciertos comportamientos en mujeres buscan atraer la atención masculina. Pero, ¿qué significa realmente? Una pick me girl es una chica que, de forma consciente o no, actúa para destacar entre las demás, especialmente ante los hombres, intentando diferenciarse al hacer ver que no es como “las otras chicas”.
Busca ser la “más atractiva” de una manera sutil, como si no le importara mucho, pero el objetivo principal de sus comentarios y actitudes es, en el fondo, captar la atención masculina. Su lógica es: “Soy tan diferente que no me van las mismas cosas que a las demás, así que elígeme a mí”. De ahí el término en inglés pick me, que significa algo así como “¡escógeme!”. Descubre más sobre el tema.
¿QUÉ ENCONTRARÁS EN ESTE ARTÍCULO?
¿De dónde viene el término pick me girl?
Cómo definir a una pick me girl
Características de una pick me girl
¿Por qué una persona puede comportarse como una pick me girl?
¿Las mujeres que prefieren amigos hombres son pick me girls?
¿Es un insulto llamar a alguien pick me girl?
La validación masculina y la necesidad de sentirse elegida
No necesitas ser la elegida para sentir que vales
Origen del término pick me girl
La expresión pick me girl pertenece al lenguaje de Internet y se popularizó especialmente en redes sociales a partir de 2016, con el hashtag #TweetLikeAPickMe, utilizado para satirizar determinados comportamientos de mujeres que buscaban diferenciarse de otras para conseguir la aprobación de los hombres.
Con el tiempo, el término se extendió y adquirió especial popularidad en TikTok, donde comenzaron a proliferar vídeos y parodias sobre las llamadas “pick me girls”.
La expresión significa literalmente algo parecido a “escógeme” o “elígeme”. Y precisamente ahí está la idea central del concepto: la sensación de que para ser valorada hay que conseguir ser la mujer elegida frente a las demás.
Aunque hoy se utiliza de forma despectiva, el fenómeno que describe no es completamente nuevo. La necesidad de adaptar la propia imagen, personalidad o comportamiento para resultar más deseable ante los hombres está relacionada con modelos culturales que durante mucho tiempo han enseñado a las mujeres a competir por la atención, el reconocimiento o la pareja.
Por eso, más que quedarnos en la etiqueta, puede ser interesante preguntarnos qué ocurre psicológicamente cuando una persona siente que necesita demostrar que merece ser escogida.
Cómo definir a una pick me girl
Una pick me girl es, en términos generales, una mujer que busca obtener aprobación masculina diferenciándose de otras mujeres, especialmente cuando esa diferenciación implica presentarse como “mejor”, “más sencilla”, “menos problemática” o “más especial” que ellas.
No se trata simplemente de que una mujer tenga gustos considerados masculinos, prefiera vestir de una determinada manera o tenga más amigos hombres que mujeres. Lo relevante es el significado que tiene ese comportamiento dentro de la relación con los demás.
Por ejemplo, no es lo mismo decir “me encanta el fútbol” porque realmente te gusta, que utilizarlo para transmitir “yo soy mejor que esas chicas que solo hablan de ropa”.
Tampoco es lo mismo sentirse cómoda teniendo muchos amigos hombres que necesitar remarcar constantemente que “las mujeres son demasiado complicadas” y que tú, en cambio, eres diferente.
La diferencia está en la comparación y en la necesidad de reconocimiento que puede haber detrás.
En este sentido, algunos comportamientos asociados al concepto de pick me girl pueden incluir:
- Diferenciarse constantemente de “las demás mujeres”.
- Buscar la aprobación masculina mediante la complacencia o la adaptación.
- Menospreciar determinados intereses considerados tradicionalmente femeninos.
- Competir con otras mujeres por la atención o el reconocimiento de los hombres.
- Presentarse como “la chica fácil”, “la que no da problemas” o “la que entiende a los hombres”.
- Necesitar sentirse especial o preferida para sentirse valiosa.
Pero conviene hacer una pausa aquí: tener alguno de estos comportamientos no convierte automáticamente a una mujer en una pick me girl.
Todos podemos adaptar nuestra conducta en determinados contextos para gustar, encajar o sentirnos aceptados. La cuestión psicológica aparece cuando esa adaptación se convierte en una forma habitual de relacionarnos y nuestra sensación de valor empieza a depender demasiado de cómo nos perciben los demás.
Características de una pick me girl
Vamos a ver algunas de las características más comunes de una pick me girl. Son esos detalles que, a veces, sin darnos cuenta, podemos tener cualquiera.
Desprecia todo lo “femenino”: Una pick me girl suele evitar lo que se considera “femenino” porque cree que hacerlo la hace más interesante. Puede decir frases como: “A mí no me gusta maquillarme como a las demás”, o “No tengo amigas mujeres porque no son de fiar”. A menudo, da la impresión de que desprecia a otras chicas, como si ser diferente le diera una ventaja a la hora de ligar en Tinder o de encontrar pareja.
Quiere destacar su “naturalidad“: Tiende a remarcar lo poco que se preocupa por su apariencia, aunque esté claro que dedica tiempo a ello. Puede que diga: “Yo me visto cómoda, no me complico con eso”, o “No necesito maquillaje”. El mensaje de fondo es que es atractiva “sin esfuerzo”, algo que cree que la hace ver más especial.
Compite con otras mujeres: En vez de buscar el apoyo y la complicidad de otras chicas, la pick me girl se muestra siempre compitiendo. En redes sociales o en la vida cotidiana, puede hacer comentarios sobre cómo ella es “mejor” por no seguir ciertos patrones o intereses, especialmente aquellos que los hombres suelen etiquetar como “muy de chicas”.
Actúa de forma sumisa o complaciente: A veces, adopta un rol de “chica buena” que acepta y justifica ciertos comportamientos masculinos que otras mujeres podrían cuestionar. Puede decir cosas como “a los chicos hay que entenderlos” o “las mujeres se quejan demasiado”. Este posicionamiento le hace sentir que es “más atractiva” por ser menos exigente o crítica.
¿Por qué una persona puede comportarse como una pick me girl?
No existe una única causa ni sería adecuado diagnosticar a alguien a partir de este tipo de comportamiento. Sin embargo, sí podemos encontrar algunos procesos psicológicos que ayudan a comprenderlo.
Uno de ellos es la necesidad de validación externa. Cuando la autoestima depende demasiado de la mirada de los demás, recibir atención, aprobación o reconocimiento puede proporcionar una sensación inmediata de seguridad. El problema es que esa seguridad necesita renovarse constantemente.
También puede intervenir la comparación social. Si hemos aprendido a medir nuestro valor en relación con otras personas, es fácil empezar a preguntarnos quién es más atractiva, más interesante, más deseable o más fácil de querer.
Y, en determinados contextos, esa comparación puede establecerse especialmente entre mujeres.
A esto se suman los estereotipos y roles de género que hemos aprendido desde pequeños. Durante generaciones se ha transmitido la idea de que determinadas características hacen a una mujer más deseable: ser atractiva, complaciente, poco exigente, “natural”, divertida, sexualmente disponible o capaz de adaptarse a las necesidades de su pareja.
Aunque hoy cuestionemos muchos de estos mensajes, no significa que hayan desaparecido de nuestro aprendizaje.
A veces seguimos actuando desde ellos sin darnos cuenta.
Por eso, hablar de una pick me girl únicamente como una mujer que “quiere llamar la atención de los hombres” puede quedarse muy corto. Detrás puede existir una historia de inseguridad, aprendizaje relacional, necesidad de pertenencia o dificultad para reconocer el propio valor sin necesitar que alguien externo lo confirme.
¿Las mujeres que prefieren amigos hombres son pick me girls?
Tener más amigos hombres, disfrutar de actividades tradicionalmente asociadas a los hombres o sentirse más cómoda en determinados grupos masculinos no convierte a una mujer en una pick me girl.
Tampoco lo hace no maquillarse, preferir el fútbol a la moda, vestir de una determinada manera o no identificarse con algunos comportamientos considerados tradicionalmente femeninos.
El problema aparece cuando estas preferencias se utilizan para establecer una jerarquía:
“Yo soy diferente de las demás.”
“Yo soy mejor porque no soy como ellas.”
“Las mujeres son complicadas, por eso prefiero a los hombres.”
Ahí ya no estamos hablando únicamente de gustos personales, sino de una identidad construida en oposición a otras mujeres y, en algunos casos, orientada a conseguir aprobación masculina.
Esta distinción es importante porque, de lo contrario, podemos acabar creando una nueva forma de control sobre cómo debería comportarse una mujer.
Y precisamente eso sería paradójico: combatir los estereotipos de género creando otros nuevos.
¿Es un insulto llamar a alguien pick me girl?
En la práctica, sí. Aunque el término pueda utilizarse para describir un patrón de comportamiento, actualmente suele emplearse como una etiqueta despectiva para señalar o ridiculizar a una mujer. Por eso es importante distinguir entre comprender un comportamiento y etiquetar a una persona.
Decir “este comportamiento parece estar muy orientado a conseguir aprobación masculina” abre una conversación. Decir “eres una pick me” puede cerrarla.
Además, utilizar esta etiqueta como insulto puede reproducir precisamente aquello que pretende cuestionar: la vigilancia y comparación constante entre mujeres. Algunos análisis recientes del fenómeno han señalado que el discurso sobre las pick me girls puede terminar funcionando como una nueva forma de regulación sobre cómo deberían comportarse las mujeres.
Desde una mirada terapéutica, nos interesa mucho más preguntarnos qué necesidad hay detrás que decidir quién merece o no merece esa etiqueta. Porque quizás una mujer que constantemente intenta ser “la elegida” no necesite más juicio. Quizás necesite descubrir que no tiene que competir para merecer un lugar.
La validación masculina y la necesidad de sentirse elegida
A todas nos gusta sentirnos deseadas, reconocidas o importantes para alguien. El problema aparece cuando la aprobación masculina se convierte en la principal fuente de validación y ser elegida empieza a determinar cómo nos vemos a nosotras mismas. En ese contexto, el rechazo puede sentirse como una confirmación de que no somos suficientemente atractivas, interesantes o valiosas.
Esto puede llevar a adaptar nuestra forma de ser para agradar: no expresar demasiado lo que necesitamos, evitar poner límites o intentar diferenciarnos de otras mujeres para resultar más deseables. Así, podemos acabar confundiendo gustar a alguien con sentir que tenemos que ser elegidas para sentirnos valiosas.
Pick me girl: cuando adaptarte hace que te pierdas
Más que preguntarnos si somos una pick me girl, puede ser más útil preguntarnos cuánto de lo que hacemos responde realmente a nuestra personalidad y cuánto nace del deseo de conseguir aprobación. No se trata de dejar de querer gustar ni de renunciar a las relaciones, sino de poder mostrarnos tal y como somos sin sentir que necesitamos convertirnos en otra persona para ser elegidas.
Por eso, trabajar la autoestima implica aprender a expresar nuestras necesidades, poner límites y aceptar que no gustarle a alguien no disminuye nuestro valor. El objetivo no es dejar de necesitar a los demás, sino dejar de abandonarnos a nosotras mismas para conseguir que alguien nos elija.
No necesitas ser la elegida para sentir que vales
El concepto de pick me girl permite poner nombre a una dinámica basada en la necesidad de agradar, diferenciarse o competir para conseguir aprobación, especialmente en las relaciones. Sin embargo, identificar estos comportamientos no debería servir para juzgarnos, sino para comprender qué hay detrás de esa necesidad de ser elegida y cuánto depende nuestra autoestima de la mirada de los demás.
Trabajar esta dinámica implica aprender a relacionarnos desde un lugar más auténtico, sin dejar de expresar lo que necesitamos ni cambiar quiénes somos para conseguir aceptación.
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Porque construir relaciones más sanas no empieza por conseguir que alguien te elija, sino por aprender a elegirte a ti sin dejarte fuera de la relación.




2 respuestas
Una pick me girl es como que no le importa alejar a sus amigas con tal de ligar a alguien o tener una pareja
Es cierto yo tengo una amiga pick me girl y totalmente busca la atención de los hombre haciéndose parecer más graciosa o asi en especial de un chico que solo la usa