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Relaciones tóxicas de pareja: cuatro señales para detectarlas y cómo actuar

Creo que cuando somos más jóvenes, en las primeras relaciones de pareja, es más fácil que normalicemos cosas que en realidad, no son normales. Cosas que confundimos con el amor (y nada más lejos de la realidad).

Hablo por ejemplo del control, los celos o la dependencia excesiva en las relaciones. Ingredientes que forman parte de las llamadas relaciones tóxicas de pareja. En este artículo te doy algunas señales clave para ayudarte a identificarlas más rápidamente a través de ejemplos cotidianos y reflexiono contigo sobre cómo actuar si las vivimos.

¿Qué es una relación tóxica?

En primer lugar, es importante entender qué es realmente una relación de pareja tóxica. En términos generales, se trata de una relación que te hace más daño que bien, en la que te sientes sola y que socava tu autoestima, bienestar emocional y felicidad. Yo las definiría como “aquellas relaciones que nos hacen daño pero que, sin embargo, nos sentimos incapaces de abandonar” (aunque no siempre nos demos cuenta). Pero que nos restan. Pueden incluso, generar adicción.

Hablamos de relaciones marcadas por la desconfianza, los celos, los desequilibrios de poder, las faltas de respeto, el control excesivo y la manipulación. Sin embargo, no hace falta que aparezcan todos estos elementos para hablar de una relación tóxica (basta con alguno de ellos).

“Una relación tóxica es aquella que nos hace daño pero que, sin embargo, nos sentimos incapaces de dejar; también, aquella donde los celos, el control o las faltas de respeto, son protagonistas (aunque sean sutiles).”

La complementariedad en las relaciones

Por otro lado, recuerda que lo que es tóxico es la relación, y no tanto las personas, aunque también las haya; esto quiere decir que muchas veces lo que permite que esa relación tóxica perdure, son ambas partes. ¿Te suena el concepto de la complementariedad en las relaciones?

Tiene que ver con el hecho de que vibremos con un tipo de relación y no con otra por cómo somos o estamos (y también con el tipo de apego de cada uno, que hace que ambos apegos, aunque sean disfuncionales, “encajen”), y es algo que nos invita a mirar hacia nosotras mismas en lugar de señalar “al malo”.

Piénsalo; seguro que cuando has estado peor anímicamente, o con peor autoestima, ha sido cuando has tenido “parejas más tóxicas”. ¿Por qué crees que puede ser? Por eso es tan importante hacer introspección y preguntarnos; ¿por qué aguanto este tipo de relación? (No para culpabilizarnos, sino para responsabilizarnos). Pero vayamos a las señales de alerta.

“En función de nuestra historia de vida, nuestras carencias, nuestro estilo de apego, momento vital, autoestima… resonamos y encajamos con un tipo de relación u otra, aunque esta no nos haga bien.”

Puedes seguir enriqueciéndote con esta temática a través de nuestro vídeo “Cómo construir relaciones intensas que no duelan”:

Cuatro señales para identificar las relaciones tóxicas

Como os decía, hay algunas señales de alerta que nos indicarían que estamos ante una relación tóxica. Os traigo algunas de ellas:

1. Te controla

Imagina la siguiente situación: “Juan siempre quiere saber dónde estoy, con quién estoy y qué estoy haciendo. Si no le respondo de inmediato, se enfada.” ¿Qué sientes al leer esto?

Lo cierto es que aquí hay un control muy tóxico. Si tu pareja controla tus movimientos, tus amistades, tus actividades e incluso tus redes sociales, es una señal de alerta. Recuerda que el control excesivo puede manifestarse de muchas formas, desde preguntas constantes sobre tus actividades hasta prohibirte salir con amigos. Es decir, no siempre son conductas tan evidentes. Pero por eso es clave guiarte por tus entrañas, por tus sensaciones, por cómo te sientes. Nadie debe controlarte, nunca.

2. Recurre a la manipulación emocional

“Siempre que intento expresar mis sentimientos, Carla se enfada y me culpa de todo. Me siento como si estuviera caminando sobre cáscaras de huevo.” Alerta porque esta es otra señal de alerta de las relaciones tóxicas.

Hablamos de la manipulación, cuando la pareja juega nuestras emociones para conseguir lo que quiere, cuando nos dice verdades a medias o cuando nos oculta algo en beneficio suyo… Puede incluso utilizar el chantaje emocional, el victimismo, la culpa o el silencio para controlarte.

3. No te respeta como te mereces

“Carlos suele ridiculizarme frente a sus amigos y no me toma en serio. Me hace sentir que no valgo nada.” ¿Has vivido alguna vez algo así? No lo normalices. Así, otra señal que debe ser una bandera roja enorme es la falta de respeto.

A veces es algo muy sutil; interrumpirte en las conversaciones, no escucharte, no tener en cuenta tus opiniones, ridiculizar algo que has dicho en público… Y otras veces es mucho más evidente. Sea como sea, son señales de alerta.

Recuerda que en una relación sana de pareja, el respeto mutuo debe ser un pilar fundamental. Si tu pareja hace algo de lo anterior, te menosprecia, te insulta o se burla de ti, es una señal de que la relación es tóxica.

4. Te vas aislando cada vez más… todo es él (o ella)

“Desde que empecé a salir con Marc, he perdido el contacto con la mayoría de mis amigos. Ella siempre encuentra una razón para que no los vea.” Otra señal de alerta de las relaciones tóxicas de pareja es el aislamiento. Ojo porque esto suele darse de forma progresiva (si no, sería más fácil detectarlo).

Imagínate, empezar a salir con alguien y que la primera cita te diga: “no quiero que quedes más con tus amigos”. Lógicamente, saldríamos por patas. Pero es que el aislamiento de las relaciones tóxicas suele ser mucho más sutil y progresivo; va ganando terreno sin que nos demos cuenta.

“¿Hoy también sales con tus amigas? Pensaba que haríamos algo juntos…”, “¿Seguro que tienes que ir a casa de tus padres? Ya irás otra semana, este fin de semana tenía algo preparado para los dos”. En medio de todo esto existe la manipulación y el tratar de hacerte sentir mal si haces algo con otra gente. Ten en cuenta que este aislamiento progresivo de tus amigos y familiares solo hace que la otra persona tenga aún más control sobre ti, limitando además tus fuentes de apoyo.

“El control, el aislamiento de las relaciones tóxicas… se dan de forma progresiva, por eso no nos damos cuenta. Pero estos elementos limitan nuestras fuentes de apoyo y nos sitúan en una espiral de la que cada vez es más difícil salir.”

Estoy en una relación tóxica: ¿qué hacer?

No es fácil darnos cuenta de esto, pero por eso es tan importante conectar con el cuerpo, con lo que sentimos y necesitamos, y no tanto con la mente. Tu cuerpo, tus valores y cómo te sientes en tu relación (además de tus familiares y amigos), te darán muchas pistas sobre el tipo de relación en la que estás. Si finalmente llegas a la conclusión de que estás en una relación tóxica, es importante empezar a tomar medidas para protegerte.

1. Reconoce la situación

Como te decía, el primer paso es identificarlo, aceptar que estás en una relación tóxica. A veces la negación puede ser un obstáculo, pero la toma de conciencia es esencial para el cambio. No temas sentirte vulnerable o “tonta” por no haberte dado cuenta antes. Lo importante es que lo veas ahora.

2. Valora el tipo de relación: sé autocrítica

Hay muchos tipos de relaciones tóxicas, y el grado tampoco es el mismo en una y en otra. No es lo mismo haber adquirido el mal hábito de hablarnos mal (mutuamente) con la pareja, que estar con alguien que nos maltrate.

Creo que en casos como el segundo hemos de ser radicales y abandonar la relación (sé que no es tan fácil, pero por eso la terapia puede ayudarte). Sin embargo, también puede suceder lo primero, y en ese caso, tal vez haya posibilidad de sanar la relación (ambas partes deberéis implicaros, eso sí).

3. Plantea la posibilidad de una separación

Como te decía, muchas veces la mejor opción es poner fin a la relación. Esto puede ser doloroso, pero recuerda que tu bienestar es lo más importante. Ten esa conversación con esa persona (salvo en casos de maltrato, en ese caso lo más importante es protegernos).

Y si sientes que sola no puedes, pide ayuda profesional y busca el apoyo de los tuyos. Recuerda que compartir tus preocupaciones puede ayudarte a obtener diferentes perspectivas y sentirte respaldada.

4. Considera la terapia

Si ambos estáis dispuestos a cambiar, la terapia de pareja puede ser una opción. Sin embargo, ten en cuenta que no siempre es eficaz en relaciones tóxicas (sobre todo, si son los comportamientos del otro los tóxicos).

Por otro lado, la terapia siempre puede ayudarte a identificar el rol en tus relaciones (tal vez estés repitiendo patrón), algo que te beneficiará en futuras relaciones.

Recuerda que en Programa Mia dispones de diferentes opciones terapéuticas para ti: terapia para profundizar y sesiones de terapia introductoria.

Si quieres profundizar más sobre el patrón en las relaciones, puedes ver nuestra CLASE ONLINE “Cómo dejar de repetir patrones en pareja”.

Cuidando tu autoestima: un camino hacia ti misma

Una relación tóxica puede minar, y mucho, tu autoestima. Pero hay algunas ideas que te pueden ayudar a reconquistarla:

✧ Practica el autocuidado: Dedica tiempo a actividades que te hagan sentir bien contigo misma y que te ayuden a conocerte mejor. Esto puede incluir ejercicio, meditación o simplemente hacer cosas que disfrutes.

✧ Revisa tus logros: Haz una lista de tus logros y fortalezas. A menudo, olvidamos nuestras propias capacidades en relaciones tóxicas.

✧ Rodéate de personas positivas: Busca amigos y familiares que te apoyen y te hagan sentir valorada. Estas personas pueden recordarte tu valía.

✧ Aprende a decir “no”: Establece límites y no tengas miedo de rechazar situaciones que no te beneficien.

✧ Busca ayuda profesional: Si la relación tóxica ha tenido un impacto importante en tu autoestima, considera la posibilidad de hablar con un terapeuta. Pueden proporcionarte herramientas para reconstruir tu autoimagen.

Aprende a quererte mejor y a superar la dependencia emocional a través de nuestro vídeo “Cómo aumentar tu autoestima y superar la dependencia emocional”:

Amiga, recuerda que mereces una relación que te haga sentir valorada, respetada y feliz (y viceversa). Debemos ser radicales y tajantes con eso; nuestro bienestar no es negociable (sobre todo si ya hablamos de casos extremos como el maltrato, aunque no hace falta llegar a ellos para poner límites y cuidarnos).

Identificar y manejar una relación tóxica puede ser un desafío, pero con el tiempo y el apoyo adecuado, puedes liberarte de ese peso emocional y comenzar a construir una vida más saludable y satisfactoria. Y sobre todo, una mejor relación contigo misma y con los demás.

Puedes seguir profundizando sobre la toxicidad en las relaciones y qué hacer después de vivirlo a través de nuestro vídeo “Imprescindibles para reponerte tras una relación turbia”: