Abre tu mente, ¡puede que los rígidos tópicos a los que te aferras estén limitándote!

1.    Tienes que estar un tiempo sólo

Después de dejar una relación, te sugieren que debes estar solo como premisa básica para que la siguiente relación funcione.

Error. Esto no es un postoperatorio, se trata de sentimientos. Puede que estés una semana solo y te sientas preparado o puede que guardes abstinencia durante dos años y tus heridas sigan intactas.

El tiempo no necesariamente lo cura todo.

2.    Es muy pronto para eso.

En el amor y las relaciones de pareja, no existen los términos pronto-tarde. Todo es tan subjetivo que dependerá del momento en que se encuentre esa pareja. Ni es pronto iniciar un compromiso a los dos meses ni hacerlo al año.

Si a ambos les apetece dar el paso, fantástico. Si prefieren esperar, también. ¡El único inconveniente sería que los tiempos entre los miembros sean incompatibles!

3.    Si aún no te has enamorado, ya no lo harás.

Como en tu gran historia de amor del pasado sentiste mariposas en el estómago en la primera cita, has asumido que en la actualidad el enamoramiento se tiene que dar siguiendo la misma pauta. Nada más lejos de la realidad. Puede que en el momento presente te sientas a gusto con esa persona y necesites tiempo para llegar a conocerla y experimentar esas sensaciones. O no. No hay protocolos, somos personas, ¡no máquinas! El plan es que no hay plan.

4.    Lo que hacéis no es normal

Volvamos a lo mismo, el término “normal” lo define la pareja. Lo que es adecuado para algunas, no lo es para otras. ¿Consideras normal tener por norma una llamada de teléfono diaria?, ¿y explicarse de pe a pa la jornada laboral?

Lo cierto es que encontrar a alguien que tenga un concepto de normalidad parecido al tuyo hará que todo resulte más fácil.

5.    Acostumbrarse a estar solo es peligroso

Como seres sociales que somos, estamos programados para establecer vínculos. Es más, ¡es una necesidad que se mantiene a lo largo de toda la vida!

Puede que hayas estado solo hasta el momento presente porque no sentías querer compartir tu vida con alguien o porque no había aparecido la persona adecuada. Pero en ningún caso , ese periodo de “descanso” te ha librado de tu sana necesidad humana de amor.

6.    Jamás encontrarás a tu futura pareja en una discoteca

¿Acaso tu no eres un tipo con personalidad, atractivo, con valores e inteligente y también sales alguna que otra noche para pasarlo bien? Lo mismo puede ocurrir con el resto de mortales. Existen las mismas probabilidades de encontrar a alguien especial en un bar, en una biblioteca o en el gimnasio.

7.    Segundas partes nunca fueron buenas

O quizás la primera no pudo ser por circunstancias ajenas a vosotros o porque no os encontrabais en el mismo estadio de desarrollo ni con proyectos vitales similares. Quizás ahora sí que encajen todas vuestras circunstancias.

8.    Quién la sigue, la consigue

Puede que la insistencia te permita lograr que esa persona se abra a ti  y vayas ocupando un lugar privilegiado en su corazón. Pero desde luego, no es garantía de que siempre ocurra así.

Quizás, lo más adecuado sea aceptar la negativa y retirarse. Puede ser contraproducente para ti, que te estás privando de encontrar a alguien que sí desee estar contigo y para el otro, que puede que acabe más desganado de lo que estaba por la incansable insistencia.

9.    El amor puede con todo

Tal y como decía la canción: “El quererse no lo es todo”. Evidentemente, con amor puedes derribar muros pero existen miedos, historias no resueltas, valores distintos, proyectos de vida incompatibles, legados familiares que pesan y un largo etcétera que den razón de ser al título de la canción.

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